Este hotel hizo que nuestra estancia en Menton fuera aún mejor. La ubicación es maravillosa: justo en el centro y, sin embargo, a sólo unos pasos del mar, la playa, las palmeras, las cafeterías y las pequeñas boutiques.
Cada día comenzaba con un delicioso desayuno, y los pequeños detalles como café o limonada fresca en el medio siempre nos hacían sonreír.
Me gustaría agradecer de todo corazón a todo el equipo por la calidez, la amabilidad y el cariño con el que les recibimos aquí. La sorpresa de cumpleaños fue un momento muy especial para mí: muy atenta, de buen gusto y cálida.
Gracias por estos hermosos
Recuerdos.